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La
repoblación con conejo silvestre criado en cautividad
es imprescindible, ya que son los únicos que pueden garantizar
condiciones higiénico-sanitarias incomparables.
En las ultimas décadas hemos visto mermadas las poblaciones
silvestres en muchas zonas de toda la península debido a
muchos factores entre ellos; las enfermedades erradicantes de
conejos (como la neumonía hemorrágica vírica y la mixomatosis
en menor grado) que conllevan al mayor problema de difícil
solución definitiva, otros como; la industrialización del
campo, descuido de los bosques, habitats naturales de los
conejos, mala o nula gestión cinegética, depredadores, etc. Y
¡Como no! todos los trámites burocráticos que conlleva hacer
una repoblación que agota a cazadores y explotaciones
cinegéticas.

A todos estos
inconvenientes añadimos que algunas explotaciones cinegéticas
poco exigentes con ellas mismas en calidad genética que muchas
veces nada tienen que ver con conejo de monte (orictolagus
cuniculus) y las pocas condiciones higiénico-sanitarias
han creado desconfianza en cazadores con las explotaciones que
si lo hacemos correctamente.

Los conejos
en su hábitat natural tienden a reproducirse en primavera y
otoño aunque últimamente están criando casi todo el año tanto
en campo como en cautividad.
En Conemonte estamos sacando por coneja durante su
primer año de 20 gazapos y en el segundo 30 gazapos que es una
media de 4 conejos por parto aproximadamente. |